17.7.14

He

He vivido sola casi toda mi vida
he muerto de agotamiento mental en numerosas ocasiones
he tropezado con tantas piedras como personas he olvidado
incluso algunas más de una vez
y me refiero a las piedras.
Me he sobreimaginado de mil maneras distintas
en lugares que no exisitían
haciendo lo que creía que me haría feliz
hasta el punto egoista de tener la necesidad de desquerer.
Me han roto el corazón,
he roto el corazón,
he sobrevivido en ambos casos
y no me siento orgullosa de lo segundo.
He reinado en mi propio reino
han derrotado las defensas de mi ejército
y he descrito todo el proceso para poder reconstruirme.
He soñado con una existencia materialista
idealizado mi presencia autoabastecedora
anhelado una supervivencia egocentrica
y he terminado odiándome por ello.
Me he curado las heridas cuando estaba a un segundo de desangrarme
me he abrazado cuando me he exigido rodearme de nadie
y me he obligado a quererme cuando le he prohibido a otros que lo hagan.
He hecho tanto de lo cual me arrepiento
que he optado por aceptar que me he creado a partir de todos esos errores
y volvería a cometerlos si así se diera el caso.
He volado en tantas direcciones intentando perderme
que ya sería imposible no poder encontrarme
porque conozco todos los lugares
donde cualquiera intentaría perderse.
Me he chocado frente a frente con varios espejos
hasta romper mi imagen con los dedos
y después no he sabido recomponer el reflejo.
He sido poco, que no mala, persona;
de esas que nunca nada le hizo ser algo
hasta que un día llego alguien
que fue lo suficiente todo para cambiarlo.

8.7.14

Extracto

«Tengo tanta felicidad acumulada
que no sé cuántos días me harían falta 
para poder consumirla;
y se me queda tan corto
el tiempo que me queda, 
que busco la manera
de hacerme eterna
en este mundo finito,
porque daría la vida
por pasar
el resto de todas mis vidas contigo»

28.6.14

Interludio.

Una despedida es como un intento de suicidio; 

sabes que será un fracaso, 

pero por un segundo realmente llegas a creer que puedes morir. 

Y en ese tiempo de pensar que te esfumas,

entonces le ves 

y prefieres vivir.

Y prefieres decírselos, a escribir

los veinticien por qués

y hacérselos creer.

Y entonces le besas;

de esos besos de este es el último hasta el próximo,

de voy a gastarle los labios por si acaso;

y lo hago en defensa propia.

Y te debates entre un hasta luego,

sin saber exáctamente qué significa eso;

o un hasta pronto,

aunque pronto sean mil años luz.

Pero cualquier palabra es mejor

que decir adiós,

porque esa es la única que le permite a alguien

marcharse y no volver.

Y es que esta despedida ha sido como un intento de suicidio;

en el que el único motivo,

es sentir que quizás irse pasa siempre

es mejor que irse un tiempo

pero sin él.



27.4.14

Qué hubiera sido de la historia si nosotros no la hubiéramos cambiado.

Qué hubiera sido de la historia si nosotros no la hubiéramos cambiado.

Qué hubiera pintado Dalí
en lugar de sus relojes blandos
si no hubiéramos persistido en su memoria
si el tiempo no lo hubiéramos marcado

Qué hubiera conquistado Pizarro
si no hubiéramos hablado de Perú
si jamás la hubiéramos pronunciado

Qué hubiera filmado Almodóvar
sin nuestro melodrama
si no hubiéramos creado tal escándalo
sin nuestras escenas de cama

Qué hubiera escrito Machado
si no hubiera sabido de nuestra historia
si nunca se la hubiéramos contado

Qué hubiera cantado Sabina
si no nos hubieran dado las diez, las once, las doce
si no nos hubieran sobrado los motivos
sin nuestras quinientas noches

Qué hubiera pensado Gasset
sin nuestra perspectiva del mundo
si no hubieras sido mi circunstancia que salvé

Qué hubiera recitado Lechowski
si no me hubieras dolido
si no me hubieras inspirado
y poder escribirte todo lo que te he escrito







24.3.14

Ella, cualquiera.

Ella es los restos de nieve en la cuneta de una carretera, siendo arrasada por los rayos de sol recién nacidos a principios de primavera. Es una flor arrancada de mil maneras, es agua cristalina que le hace el amor a la arena. Ella cruza sin mirar de acera a acera, jamás lleva paraguas y siempre desea que llueva. Ella es grito perdido en la selva, es áspera caricia de las yemas sobre madera. Ella ha tragado estrellas y las ha vomitado en forma de estela. Ella ha llorado risa y la ha enjuagado en la manga de su camisa. Ella ha sangrado melodía y ha empapado de versos más de una triste sinfonía. Ella ha bailado tangos sin pareja, dejándose llevar por la magia de ninguna orquesta. Ella ha sido desierto echando de menos las nubes en un día de cielo abierto. Ella ha sido ráfaga de aire contenida sin fuerza para doblar la esquina. Ella ha sido suspiro regalado emitido entristecido con descaro. Ella le ha dado todo a nadie y nada nadie le ha dado. Ella es recuerdo nocivo que ya ha sido olvidado. Ella podría ser alegría resurgida, podría convertirse en su propio punto de partida. Ella podría atravesar el Antártico, ha sobrevivido a menos cien grados. Ella podría salvar el mundo antes de que amanezca, ya ha perdido el miedo a que el miedo reaparezca.