14.12.14

Cualquier día de estos.

Estoy tan triste que -no he encontrado palabras para completar la oración-.  Devuélveme el calor, que me muero del frío. Enséñame a reír, recuérdame vivir, recógeme del subsuelo. Hazme olvidar lo que dijiste, dime algo bonito; no me hables de mí, háblame de nosotros. Sécame los ojos, humedéceme el corazón. Se me escapa la ilusión por la herida del disparo, cúrala, cúbrela, cuídala; haz lo que quieras, pero hazlo rápido. Apriétame las sienes, que quieren salir volando. Abrázame como si ya me hubiera ido, no me dejes que me vaya. Grítame, que ya no escucho nada. Si se me olvida respirar, pídeme que lo haga una vez más, hay oxígeno para ambos. Relájame la nuca, refuérzame los brazos. Ya no sé si he dejado de saber o he comenzado a saber demasiado. Me siento lejos, pequeña, invisible, imposible, a tu lado. Tengo tanto miedo de lo que piensas que me he tapado los oídos por si acaso. Se me ha hundido la distancia en el pulmón izquierdo, a ti ni se te acerca, ni te roza el cuerpo. Desdúdame; quiéreme y que eso sea suficiente. 

4.11.14

Escupir es un asco que puedo permitirme, y lo hago.

Hace un aire fuera
que cualquiera
saldría volando.
El pelo mojado
no se me va a secar solo
pregunto.
Me he liado la manta
a la cabeza
y tengo frío en el cuerpo.
Se me caen los párpados
pero no pienso agacharme
a recogerlos.
Hay demasiada oscuridad 
para tanto miedo
en esta sala, enciéndanla.
Me he llevado todo el día
revolcándome en la mierda
y huelo mal.
Le echo de menos
y no quiero
pero no puedo.
Cualquier verdad que diga
podrá ser usada
en su contra.
Todo es tan triste
que lo he pintado de gris
para que vayan a juego.
Que alguien me enseñe
a usar la felicidad
que viene sin instrucciones.
No me pienso conformar
con leerte
pudiendo besarte.
Ha quedado claro
que la distancia la veo
toda de negro: 

Espero que cualquier día no reviente, porque no estarás para verlo.

Voy a decorar este silencio, 
se ha vestido demasiado serio.
¿No te asusta que no pueda soportarlo?
-le dijo el rascacielos al viento.
Cuidado con ese llanto,
se va a transformar en soneto.
Podrás leerme mil veces,
y hacer como si fueras ciego -quizás entonces te lo grite-.

¡Mirad! ¡Una declaración de horror!

Ya está todo dicho
pero sigue sin entenderlo.
Solo sabe lo que lloras
si solo lo ha llorado antes. 
Nadie dice nada 
y nada es suficiente para nadie
pero no para mí.






14.10.14

Por si se fuera.

Te voy a prestar el sonido de la lluvia, llevas demasiado tiempo al sol y huele a quemado. 
A las risas que has soltado. A la vida que has gastado sin morir ni un solo día. 

Olvidarás el color de las flores; cualquier pared blanca te hará hablar de tus historias más tristes. 
Escribirás como si no hubieras leído nunca, te leerás y te emocionarás al conocerte.

Serás la incoherencia y la belleza de bailar sin música. Volverás a recordarte como siempre te quisiste.
Negarás necesitarte; seguirás sin necesitar a nadie.

Te hablarán de verdades más grandes que ciudades; pero tus mentiras son países. 
Ni siquiera tratarás de convencerles, porque es inútil; porque piensan más que sienten.

Y entonces ya te habrás cansado, ya habrás andado durante tantos días que los años que te quedan serán luces al final de una carretera que no quieres recorrer. Respirarás inerte, por inercia.

Te voy a susurrar la última poesía esta noche; voy a hacer que sonrías y llores. 
Voy a hacer que estés más viva que el día que naciste. Si quieres te querré, a tu manera de querer.

Espero que seas libre,
aún tienes mucho que darte.




7.10.14

Pandora

Como la primera vez.
Como si lo fuera,
porque lo es.
Por equivocación,
sin consentimiento,
con sentimiento.
Maldita consecuencia,
inercia,
inconsciencia a toda costa.
Reverencias en cadena,
decadencia
caída eterna.
Culpable de nada,
causante de todo
y ahora libre.
Destinada
contaminada,
por otra.
Asignada
desconocida,
retrato de homicida.
Acción incomprendida
obviada,
detonante de desgracias.
Dotada de capacidad,
acusada de usarla,
asustada.
Abrió la caja,
creó catástrofe
trajo desgracia.
Tachada de mito,
afamada y distinguida
Pandora.




1.8.14

Aracaceae

Y las aracáceas,
que a pesar de hallarse
entre las nubes,
aman tanto la tierra
de la que proceden,
que por muy violento
que sople el viento
en días de tempestades,
ellas no se rinden
rompiéndose en dos mitades,
ellas se retuercen 
hasta a veces arrodillarse,
dejándose hundir
por la fuerza que las arrastra,
para que luego
al llegar la calma,
vuelvan a ergirse 
y a convertirse
reinas de todo el cielo.